local_library Roberto
date_range Martes 10-02-2026 15:50 (última edición el domingo 15-03-2026 22:11)
Este fin de semana organicé una quedada para estar 4 días dedicados a Blood on the Clocktower para 33 personas. No faltaron grandísimas partidas, de las que te vas a acordar siempre, y una compañía espectacular, pero quería hablar un poco de una locura que montamos mi amigo Guille y yo. Un día me mandó un audio, porque es de esa gente que manda audios en vez de mensajes y te obliga a parar la música para escucharle, diciéndome que quería hacer unas partidas que se relacionaran entre sí. Estuvimos mirando cómo hacerlo y llegamos a una historia de dos pueblos atacados por demonios, tres sesiones con dos partidas simultáneas en cada caso. Obviamente tuve muy presente en esta experiencia el mítico guion de los dos pueblos de Mishi y Xeskis (que pronto estará en Villacuervos), qué sacar positivo de ahí e intentar no copiarlo.
En la primera parte, los jugadores de ambas partidas se sentaron sabiendo que en ambos casos eran partidas especiales, pero no que tuvieran relación entre sí. Por un lado teníamos un pacífico pueblo llamado Villabable donde aparecía un Invocador, con una regla especial: el Invocador era el único malo al principio de la partida y en la noche 2 elegía quién era su demonio, el Kazali, que después elegiría a sus esbirros. Realmente no era una partida muy diferente a cualquiera normal, pero me apetecía contar esa narrativa de un invocador haciendo un ritual y un demonio que corrompiera a la gente del pueblo.